El Palacio de Ferrera, historia viva de nuestra ciudad

Construido en el siglo XVII, este imponente edificio barroco ubicado en la plaza de España y sus magníficos jardines, forman parte del amplio patrimonio artístico y cultural de Avilés. Reconvertido en hotel en el año 2003, es hoy un espacio en el que historia, arte y cultura se dan la mano para ofrecer una experiencia turística integral difícil de igualar.


Si estás buscando qué ver en Avilés, el Palacio de Ferrera es una parada imprescindible. Ubicado en la céntrica Plaza de España, este monumento histórico es uno de los ejemplos más emblemáticos del barroco asturiano y representa una joya arquitectónica cargada de historia, arte y cultura.

 Un icono del barroco en Asturias

Construido entre los siglos XVII y XVIII por la poderosa familia de los marqueses de Ferrera, este palacio barroco en Avilés fue durante siglos residencia de la nobleza local. Su imponente fachada, coronada por escudos heráldicos y su elegante torre con mirador, destacan entre los edificios del casco histórico. Todo en él habla de poder, distinción y buen gusto.

Además, su construcción marcó un hito en el urbanismo de la ciudad, extendiéndola más allá de su núcleo medieval.

 Del marquesado a hotel de lujo en Avilés

Desde 2003, el Palacio de Ferrera es un hotel cinco estrellas (actualmente parte de la cadena Meliá), donde se ha respetado la esencia histórica del edificio. Alojarse aquí es revivir la historia entre muros de piedra centenaria, salones decorados con piezas originales y vistas al jardín francés.

Si visitas Avilés y quieres vivir una experiencia única, este hotel ofrece el lujo del pasado con las comodidades del presente.

 El parque Ferrera: un oasis verde en pleno centro

Junto al palacio se extiende el Parque de Ferrera, un extenso espacio verde de más de 80.000 m² que fue, en su origen, huerto y jardín privado del marquesado. Hoy es uno de los parques más bonitos de Asturias, con zonas diferenciadas como:

  • Jardín Francés: parterres simétricos, fuentes ornamentales y una pérgola central.

  • Jardín Inglés: caminos sinuosos, zonas de paseo, bancos y espacios para el deporte o el descanso.

Este parque no solo es ideal para un paseo relajado, sino que también acoge conciertos y actividades culturales durante todo el año.

 Un paseo por la historia… con sabor asturiano

Tras recorrer el palacio y perderse por los caminos del parque, nada mejor que terminar el día disfrutando de un café , acompañado de un dulce muy especial: el mantecado de Avilés.

Este postre típico, con siglos de tradición, tiene su origen en la repostería conventual y es un emblema gastronómico de la ciudad. Muchos visitantes se lo llevan como recuerdo dulce de Avilés, y degustarlo en el entorno señorial del Palacio de Ferrera es una forma perfecta de unir patrimonio y placer.

 ¿Cómo llegar al Palacio de Ferrera?

El palacio está ubicado en pleno centro, a solo unos minutos caminando de otros puntos de interés como la Calle Galiana, la iglesia de Sabugo o el Centro Niemeyer. Es una de las mejores zonas para comenzar cualquier ruta turística por la ciudad.


 Qué ver en Avilés: Palacio, parque y pasteles

Si estás planeando una visita a Asturias, asegúrate de incluir Avilés en tu itinerario. Pocos lugares reúnen en un mismo espacio historia noble, arquitectura barroca, naturaleza urbana y gastronomía típica como lo hace el Palacio de Ferrera.

 No olvides tu cámara: desde la fachada hasta el jardín francés, pasando por el mantecado que te espera en alguna confitería tradicional, Avilés es una ciudad que se saborea y se fotografía a cada paso.